domingo, 16 de marzo de 2008

Principios electorales

La mesa número 2 ha puesto en circulación el borrador de los elementos básicos del sistema electoral que constará en la nueva Constitución. Tres puntos se destacan en esa propuesta: a) la permanencia del voto obligatorio; b) el voto facultativo para las personas de 16 a 18 años; c) el voto facultativo para los extranjeros, incluso en elecciones nacionales (presidente de la República y diputados).

Aquí van unos criterios al respecto.

Primero, considero que mantener el voto obligatorio es uno de los retrocesos en el proceso de cambio que podía esperarse de la Asamblea. Diversos especialistas coinciden en señalar que este es uno de los elementos que alimenta (no que origina) al clientelismo y al populismo. Incluso muchos de los actuales asambleístas compartían esa opinión hasta hace poco tiempo. Ahora han cambiado de opinión. Habría que preguntarles por qué lo hicieron. Pero, más allá de esto, el voto obligatorio es la negación de la democracia, ya que el primer derecho de cualquier individuo es decidir si participa o no en las actividades políticas. Es un retroceso en términos de democracia.

Segundo, abrir la posibilidad de ejercer el derecho al voto antes de los 18 años puede tener más de demagogia que de real ampliación de la democracia. ¿Por qué los 16 y no los 15 o los 12 años? La fijación en los 18 tiene relación con la edad en que los jóvenes comienzan a vivir una vida independiente. Es la edad en que pueden ejercer todos los derechos civiles (casarse sin necesidad de permiso paterno, ser parte plena de contratos, emplearse laboralmente, desarrollar actividades económicas propias, obtener préstamos, actuar de garantes, etc.) Entonces, ¿por qué disociar el derecho al voto de esos otros derechos o es que se piensa también reducir la edad en que se pueden ejerecr estos a plenitud?

Tercero, creo que el voto de los extranjeros es un acto de estricta justicia, pero me parece que debe responder a dos premisas básicas. En primer lugar, debe establecerse exclusivamente para quienes han mantenido la condición de residentes en el país por un tiempo determinado (cinco años es el tiempo establecido en la propuesta de la Asamblea), diferenciándolos claramente de quienes han vivido en el país (por tiempos similares o mayores) pero que no tienen jurídicamente esa condición. La propuesta de la Asamblea no es clara en este sentido. En segundo lugar, se debe analizar cuidadosamente si ese derecho se debe extender hasta las elecciones nacionales. No conozco un caso en el mundo en que ello ocurra, ya que por lo general es un derecho restringido a las elecciones subnacionales (locales y provinciales)

7 comentarios:

Juan dijo...

El voto no debe ser obligatorio y me extraña que la Asamblea haya cambiado de opinión cuando esa fue una de las premisas para montar la asamblea. Si algo ha quedado claro es la inutilidad y el perjuicio de un voto obligatorio.
En cuanto a reducir la edad para votar, parece ser una medida populista, que podría revertirse en contra de quienes la crearon.
El voto para extranjeros residentes sería fantástico, pero debería reunir ciertas condiciones que deben quedar claras. En suma coincido con Simón Pachano, pero ni él ni yo somos asambleistas. Así que no nos queda más que cruzar los dedos.

Yesenia dijo...

El voto no debe ser oblgatorio, esto ayudara a que las propuestas politicas sean mas convincentes, y que los ciudadanos piensen en ellas de una forma analitica (claro los que pueden, la mayoria de nuestro pueblo no tiene esa capacidad). El voto a los menores de 18 es mas que absurdo, ridiculo, ni siquiera con 18 anios se es lo suficientemente maduro para tomar muchas decisiones. El voto al extranjero, me parece justo, cumpliendo ciertas condiciones, como en todos los paises del mundo. Soy emigrante, me gustaria opinar politicamente en este pais, en el que vivo mas de 10 anios (Alemania) pero no puedo.

Stephan dijo...

Alianza País, según el asambleista V. Hernández, mantendría el voto obligatorio en el Ecuador. Basta ya, como diría el presidente, de un país en el que se considera al ciudadano o la ciudadana como demasiado flojo/floja o ignorante para ir a votar por su propia voluntad. Basta ya de dar a la burocracia cívica y la del "orden" excusas para fregar la vida. El voto obligatorio no ha aportado ni a la democracia ni a la gobernabilidad en el Ecuador, pero ha empeorado la burocracia. Para los hinchas de Hugo Chávez, la constitución venezolana tampoco obliga a los venezolanos a ir a votar si no lo desean. ¡Sí al voto voluntario y al empadronamiento automático!

Fel dijo...

Realmente vivimos en un pais que quiere inclinarse a la miseria. El autor tiene toda la razon, hagamos que los niños de 5 años voten!! Aunque estoy seguro va a ser un voto más inteligente que el de muchas personas. ¿Que pretenden los asamblesitas? seguro tienen un cargamento cargado de arroz y camisetas para comprar votos. Dejemos el voto para las personas que se interesan por el país, para los que conocen los objetivos de su candidato... Que horror de pais!!!
Siempre me pregunto cuando voy a vivir en un Canada, Chile o Suiza! Creo que este espacio del mundo.. es para pendejos???

Machaleño dijo...

Definitivamente a los únicos que en teoría busca beneficiar esta absurda y politiquera idea de autorizar el voto desde los 16 es a los grupos de "izquierda" que existen en colegíos y universidades y que son "dirijidos" por reconocidos vagos que nunca han hecho una tarea de las que enia el profesor pero que sí quieren salvar al mundo. Saben cuantos jovenes van a ir a votar" solo aquellos que van a ser adoctrinados por estos grupos como la JRE, FESE y otros movimientos de jovenes, todos manejados por la izquierda deformada ecuatoriana.
Lastima que la asamblea no elimine el voto obligatorio

Luis Fontalvo Prieto dijo...

Más que sobre la edad, el carácter obligatorio o el voto para extrajeros, la reflexión dede hacerse sobre la capacidad que tiene el voto como instrumento de decisión política.Ni siquiera es tan importante detenerse a examinar los vicios que rodean el mal uso que de él, hacen políticos y ciudadanos. El voto como instrumento de decisión política por excelencia, se volvió anacrónico y vetusto. Hoy, mediante "muestras representativas" las encuestas ofrecen mediciones de opinión favorable y desfavorable, y se usan para condicionar la conducta de los electores y practicamente son las que determinan los resultados electorales. Qué importante sería aprovechar los logros de la revolución digital sobre la información y las comunicaciones, para que las mediciones de opinión favorable y desfavorable de cada candidato, se hicieran directamente en las urnas, tras cada elección, no con "muestras representativas" sino sobre el universo electoral completo. Os invito cordialmente a discernir sobre el particular.
http://luisfontalvoprieto.blogsopot.com

José Chalco Salgado dijo...

Muy de acuerdo con la posición Simon. Es necesario realizar un an;alisis profundo de lo que en el pais esta sucediendo.
Saludos atentos.

http://josechalcosalgado.blogspot.com