domingo, 22 de julio de 2007

El presidencialismo en la propuesta gubernamental

Como había señalado en un comentario anterior, considero que la definición del tipo de régimen será uno de los temas centrales de la Asamblea. Este es fundamental para definir las condiciones en que se establecerán las relaciones entre los poderes. Por ello, les convoco a analizar el tratamiento que le da a este aspecto la propuesta gubernamental.

Es evidente que se busca fortalecer al Ejecutivo o, dicho de otra manera, que trata de profundizar el carácter presidencialista del régimen político. Esto se manifiesta en el incremento de atribuciones del Ejecutivo paralelamente a la reducción de las facultades del Legislativo.

Dentro de esta nueva definición de funciones se destaca la facultad del Presidente para disolver el congreso (una atribución que no tiene actualmente), mientras se debilita la facultad de este último para destituir al Presidente ya que al hacerlo se autodisolvería automáticamente. Seguramente con ello se busca evitar los episodios que han acabado con el mandato de los tres últimos presidentes elegidos, que encontraron la solución en la destitución presidencial por parte del Congreso.

Aunque coincido plenamente con que es absolutamente necesario buscar una solución para situaciones de ese tipo, creo que es probable que más bien se esté introduciendo un elemento de bloqueo que puede hacer imposible el procesamiento de un conflicto entre ambos poderes.

Cabe destacar que en esas tres ocasiones el Congreso actuó después de que se había producido una fuerte presión de la ciudadanía (o directamente por un golpe de Estado en el que participó un sector de las Fuerzas Armadas, como ocurrió en enero de 2000). Creo que cabe preguntarse por lo que ocurriría en un caso similar con un Congreso que, al destituir al presidente de la República, estaría firmando su acta de defunción, es decir, se estaría suicidando. Se puede suponer que sería poco probable que lo hiciera y que, por el contrario, buscaría una manera de evitar su propia disolución. Con ello habríamos llegado nuevamente a la misma situación actual, en la que no hay mecanismos institucionales adecuados para procesar ese tipo de conflicto.

En los regímenes parlamentarios existen los procedimientos adecuados, dentro de un equilibrio de los dos poderes, pero introducir una disposición como ésta en un régimen presidencialista (al que además se lo profundiza) puede ser fuente de mayores conflictos y de bloqueos que solamente puedan encontrar solución fuera del marco institucional.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi estimado Simon Pachano he seguido muy de cerca sus conceptos sobre el proximo reto que tiene nuestro país, con sus autoridades y su pueblo, me parece adecuado ir discutiendo de manera patriotica y equilibrado lo que le esperaría a nuestro Estado-Nación, considero que las reformas que se den debe estar encaminada con esa visión es decir Estado-Nación y no solo con un objetivo gobiernista, pero para ello lo fundamental es la gente que deberá analizarlo, discutirlo y decidirlo con aprobación de los ciudadanos, pero por ahi me parece desde mi punto de vista esta la clave, donde está esa "nueva gente", me refiero a políticos, intelectuales, profesionales con ese perfil, porque lamentablemente con los mismos de siempre tengo el pesismismo que vamos a seguir cayendo en los intereses y requerimientos de los mismos grupos de poder, para satisfacción de su mismo grupo pero que no ve mas alla de lo que requiere de una vez por todas nuestro Estado-Nación, considero que quienes fueran elegidos "no los mismos" tienen en sus manos y en sus mentes el de proponer una carta magna de lo que hou necesita nuestro país, sin llegar a una lucha de poderes, que lo unico que hace es debilitar y profundizar mas los conflictos en nuestro país

Paul - Chile

CarlosFabara.com dijo...

POR QUE REINVENTAR LA RUEDA?
Me da pena ver a la mayoria de compatriotas, hasta muchos de los mas consientes, lanzarse a un pantano innecesario cuando se trata de identificar y elaborar el contenido de la mejor nueva constitucion para el Ecuador. Adoptar la Constitucion de los Estados Unidos de America al Ecuador palabra por palabra no seria practico, pero importarla con un minimo de cambios que sirvan a las condiciones unicas del Ecuador seria sabio. Tambien sugerire ante la Asamblea, remplazar al Presidente de la Republica del Ecuador con un Consejo Ejecutivo compuesto por 7 copresidentes, los 7 ministros mas importantes; como Suiza, una de las naciones mas exitosas, hace desde 1848.

Un abrazo a los editores de EL COMERCIO por hacer realidad cerca a instantaneamente y mundialmente uno de los sueños dorados de la humanidad, la libre expresion, en este caso la de los lectores del principal diario ecuatoriano.

Saludos,

Carlos Fabara Arias
Candidato a Asambleista Alterno
Partido Libertad
Lista 11
Norteamerica
www.LaAsambleaEnVivo.com

(Señores Editores: Las tildes son innecesarias, roban tiempo/espacio/vida. En ingles jamas se ha usado una sola tilde, e Inglaterra y los EEUU logra mucho mas en muchos campos que todos los paises que usan español y las tildes. Porque siguir usando tildes? Por "mala" costumbre? A esta nueva forma de escribir el español la denomino Español Simple. En ingles tambien decimos: KISS. "Keep it simple, stupid." O sea, mientras mas simple, mejor; contal que funcione. Notaran que tampoco es necesario signos de interrupcion, digo interrogacion o exclamacion al inicio de una frase. Por un lapsus-linguae originalmente he escrito "interrupcion." Muchas veces el subconciente sabe mas.)

Juan dijo...

Si el texto constitucional no tiene flexibilidad para que congreso y ejecutivo actuen según las circunstancias, eso dará cabida a las salidad anticonstitucionales que se han dado en el pasado.
El gobierno no debe promover una constitución con el fin de blindarlo en el poder. Las circunstancias en este país cambian muy rápidamente como para que eso funcione.
Al contrario, el presidnecialismo, un modelo que ha fracasado, debe limitarse. Aquí hemos discutido opciones como el parlamentarismo o la creación de un primer ministro.
Asimismo un congreso bicameral puede amortiguar las pugnas de poder.
De todas maneras, creo que lo que debemos evitar son los "interinatos". Para ello se puede crear un artículo que diga que si el precidente cesa en sus funciones, el Congreso tiene un plazo de 60 o 90 días para convocar a nuevas elecciones.
La propuesta del gobierno crea una camisa de fuerza que puede tener consecuencias graves en el futuro.

Ludovico dijo...

Estimado Simon:

Cro que el sistema de pesos y contrapesos en el que se basa el sistema repúblicano, no funciona sin la voluntad política. Al menos en el caso de del Cogreso, siempre encontraran una artimaña legal para cumplir aviesos intereses. Creo que el ambio legal debe estar aparejado a un cambio del sistema político, a través de leyes que impidan su uso en la real politik criolla

Se me ocurren dos cosas:

1.- Establecer un sistema en que el jefe de Gobierno sea distinto al Jefe de estado. Es un sistema que asegura que le representación nacional no se vea maniatada a los intreses de clase

2.- La atomización política, debería ser limitada de alñgún modo, no podemos tener como 200 movimientos politicos. Deberíamos buscar una estructura legal que fomente las alianzas, que tengan representatividad y que eviten lo que tenemos ahora: una estupida pugna de movimientos que no represntan a nadie

Fernando dijo...

Si no me equivoco, en la constitucion de 1998 se busco fortelecer el presidencialismo para mejorar la famosa "gobernabilidad". Me da la sensacion que esos cambios lo que lograron a la postre fue debilitar al ejecutivo, con la consecuencia de que tres gobiernos electos no lograron cumplir su mandato. Creo que es un error volver a insistir en fortalecer el poder del ejecutivo sin considerar otras opciones primero.

Obviamete el sistema parlamentario es el que mayor flexibilidad permite, ya que el cambio de ejecutvio no resulta en una crisis institucional.

Mas alla de buscar la estabilidad presidencial por medio de incentivos negativos al congreso (con el suicidio de este si destituye al presidente), porque no buscar ligar los intereses del ejecutivo y legislativo, para que ambos busquen cooperar mas. Una idea seria, por ejemplo, que el legislativo escoja al "primer ministro". Este primer ministro formaria parte del gabinete del ejecutivo. Los partidos que conformen la mayoria en el parlamento, tendrian un interes en que su primer ministro tenga exito.

Sea cual sea el modelo que se escoja, una cosa me parece clara, hasta que los mismos partidos politicos no se democraticen y fortalezcan, muy poco va a variar en el sistema polito ecuatoriano.

Eduardo dijo...

Estimado Sr. Pachano,
la mejor manera de terminar el sinnumero de movimientos y partidos politicos es eliminando cualquier soporte que puedan estos recibir con dineros públicos. No es suficiente tener una causa, es necesario tener un grupo que la apoye, de otra manera tendremos 13 millones de verdades. Si hay un grupo que apoya, el financiamiento y la razón creceran. Claro, hay que ponerle límite a los omnipotentes, no solo en inversión sino también en frecuencia.
Me parece que en Ecuador o en cualquier lugar, son las cortes las llamadas a juzgar. Apegadas a derecho. Con autoridad suficiente para remover a presidentes o diputados, si incumplen la ley o la violan. Ni el presidente debe tener la capacidad, ni el congreso. Si un ciudadano denuncia el incumplimiento o violacion de la ley por parte del empleado público, de oficio debe seguirse la causa y el juez de manera sumaria debe sentenciar. Para ello, el juez es solidario en responsabilidad por los actos ilegales que se deriven a partir del cierre del periodo de prueba.
Un saludo,
Eduardo

Olafo dijo...

El sistema presidencial desde mi punto de vista tiene un defecto fundamental, depende de una sola persona. Si esa persona es buena, todo bien pero, ¿y si es mala? Un país serio no puede estar cada 4 o 5 años en esta lotería de elegir un presidente que para colmo ahora tendría mucho más poder del que tenía antes. Si al menos los requisitos para elegir candidatos fueran buenos pero ni eso.

El ejecutivo debe en mi opinión estar a cargo de un consejo de ministros de estado encargados de llevar adelante los objetivos nacionales fijados por los ecuatorianos. Los ecuatorianos nunca deberíamos votar por personas, deberíamos ser consultados sobre lo que queremos para nuestro futuro y de acuerdo a esos mandatos, se deben buscar los mejores profesionales que lleven a buen término esos mandatos.

Los ministros a cargo del ejecutivo se deberían renovar cada cierto tiempo, esto para garantizar que el gobierno sea flexible a los cambios en el tiempo, pero no todos al mismo tiempo sino paulatinamente para garantizar que estos cambios sean graduales y previsibles. Esto da certidumbre, es decir reduce el riesgo… y disculpen si martillee tanto con este objetivo que en mi opinión es fundamental para nuestro desarrollo.

Hay ejemplos terribles de lo que es un sistema presidencial en manos de una persona equivocada, en EUA les cayó Mr.Bush y miren como esta gente está pagando las consecuencias, miles de miles de muertos. En Ecuador nos cayó Arroyo del Río y le dijimos adiós a medio Ecuador… ¿Es eso lo que queremos?

Me gustaría, si es posible que alguien me diera alguna buena razón para que un sistema pensado de esta manera no funcione… Si el argumento es que nos falta experiencia, la solución es simple, hay que crear las disposiciones transitorias para ir gradualmente a este esquema de gobierno, darnos 5 o 10 años para implementar el sistema y listo.

Vamos CarlitosFabara, hay que hacer del Ecuador una Suisa. A los amargos que dijeron que el Ecuador JAMAS iría a un mundial, recordémosles que ¡SI SE PUDO Y DOS VECES! ;-) En otro tema, respecto a tus tildes, respeto tu opinión pero no la comparto.

Saludos para todos.

Ecotrackers dijo...

No es la ley lo importante es el procedimiento. Toda constitución que hagamas será burlada de manera inmediata por nuevos diputados, que harán una ley para anular lo que no les convenga. La única ley que debe aprobar la constitución es que EN ECUADOR LAS LEYES SON HECHAS MEDIANTE CONSULTAS POPULARES FRECUENTES CADA 8 SEMANAS POR CELULAR, PUESTOS FIJOS E INTERNET,A NIVEL LOCAL Y NACIONAL CON VOTO VOLUNTRARIO SECRETO, y así todo los ecuatorianos participamos en la construcción de las leyes y las vamos cambiando poco a poco y en la discución nos educamos para ser personas (individuos con pensamiento propio) no simples ciudadanos (gente con deberes para con el estado y derechos si los funcionarios lo permiten).
De esta manera se decidirían no solo las leyes y ordenanzas sino quién ocupa los cargos púbicos y cuáles son las obras que se deben hacer. Posiblmente así los 3 botines de los políticos:los cargos, las leyes y las obras, dejaran de ser tentación. Para esto necesitamos 5 poderes: el poder electoral, como fundamental, que nos convoca a votar frecuentemente; el poder de la transparencia informativa que crea un sistema como BBC (fundación independiente del estado y los empresarios de la comunicación) para informar; el poder ejecutivo (presidente, alcaldes y prefectos)que recomienda y controla pero no dispone de cargos ni presupuestos; el poder legislativo (congreso,concejos municipales y consejos cantonales) que solo recoge propuestas y vigila en lugar de la contraloría y las superintendencias y el poder judicial que da a cada quien lo suyo y que persigue el delito sin que haya acusacion particular. Maximiliano Moreno ecotrackers@gmial.com

Libertario dijo...

Lo principal es la separación de poderes, esto no es una monarquía; como lo quiere el actual presidente. Es cierto que el Congreso esta lleno de incompetentes y corruptos y la función judicial no cumple con el ecuatoriano de a pie solo con el que puede pagar el precio de la "justicia". Pero mucho peor sería no tener la separación de poderes y estar a la disposición de un solo poder. Mejoremos las leyes de elecciones para elegir mejores representantes. La constitución debería ser bastante simple en este aspecto. Limitemos el Estado y todas sus formas y demos a la gente el poder de decidir.

Ignaro dijo...

En un momento histórico en el que se pretende cuestionar cada minucia de la actual estructura del Estado, no sería del todo descabellado el analizar la posibilidad de adoptar un régimen de tipo parlamentario.
Este tipo de régimen garantizaría el respaldo al presidente por parte del legislativo a la vez que nos evitaría la dura, creativa y socorrida labor de idear mecanismos, casi siempre forzados, para garantizar el funcionamiento del Estado y concretamente minimizar los conflictos legislativo-ejecutivo. El disolver el Congreso por una vez, la destitución del presidente con la inmediata cesación del Congreso y demás ideas similares son, en realidad, parches. Serían entregar el destino político del país al presidente. Esta consideración debiera hacerse pensando no en el presidente Correa necesariamente, sino en el presidente sea el que fuere, debe pensarse en que la ley valdrá para presidentes que vengan en el futuro. Y los ecuatorianos sabemos, por experiencia reciente, que no podemos darnos el lujo de dar demasiado poder al presidente dados los perturbados personajes que se han sucedido en el poder.
Ahora bien, quizás el mayor inconveniente de impulsar un régimen parlamentario sería la tradición histórica de nuestro país -con la consecuente necesidad de adaptación de las estructuras mentales para que un régimen así sea aceptado- y, por otra parte, la aparente tendencia de concentración de poder en el ejecutivo del actual gobierno. En todo caso, parece interesante que esta idea también entre al debate y se la considere.